lunes, 18 de mayo de 2015

La calle donde todo es posible






Para Gramsci la crisis se define como un proceso histórico donde lo viejo no termina de morir y lo nuevo no acaba de nacer. Ciertas calles de Madrid se parecen mucho a esta definición, y cabe preguntarse si es así porque, en efecto, reflejan una crisis. ¿No es la ciudad un espejo de sus habitantes? EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ.

El cielo de Madrid



La primavera se presta a explorar los parques. La misión de hoy es llegar al de Eugenia de Montijo pasando por el de Las Tres Cruces y procurando pisar el menor asfalto posible. Y es que, ¿cuánto puede una moverse por los madriles de parque en parque, al igual que la famosa ardilla de esa afirmación atribuida al geógrafo griego Estrabón que decía que el mentado animalito podía cruzar la Península Ibérica de rama en rama, sin pisar el suelo? EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ.

jueves, 30 de abril de 2015

Cárcel de Carabanchel, una memoria destruida






Cuando en la ficción un muerto hace acto de presencia es porque tiene asuntos pendientes que los vivos deben resolver: secretos, injusticias, venganzas. En la no ficción la figura del fantasma se usa, por ejemplo, para nombrar alguna parte del cuerpo que ya no está pero que se hace notar: un miembro fantasma.
Las ciudades tienen sus fantasmas. Siempre corren rumores sobre fenómenos paranormales en edificios abandonados, sobre todo cuando en ellos ocurrieron episodios cruentos. Cabe asimismo hablar de edificios fantasma, esos que fueron importantes porque entre sus paredes acaecieron circunstancias que afectaban a una comunidad. Toda herida demanda una reparación, y si alguien decide acabar con un sitio con las mentadas características como si fuera un lugar cualquiera, haciendo la vista gorda a las necesidades de los damnificados (dinámica ésta muy de la Transición), se corre el riesgo de que las heridas que ese lugar produjo nunca cicatricen. En Madrid un ejemplo de esto es la derruida cárcel de Carabanchel, que hoy duele como un miembro fantasma. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ.

viernes, 24 de abril de 2015

Carabanchel, suelo de proyectos abortados


 
 
 
 
Hoy nos bajamos en La Peseta para visitar uno de los barrios que más ha dado que hablar en los últimos años: el PAU de Carabanchel. Me acompaña el escritor Ignacio Vleming, quien gusta de leer sobre ciudades y arquitectura, y al que le tenía prometido este paseo. Ignacio me cuenta que tuvo un profesor que afirmaba que una de las cosas interesantes de Madrid es que se puede ir por toda la periferia viendo proyectos abortados. ¿Y por qué es interesante ver proyectos abortados? Porque muchos de ellos fueron utopías. Se diseñaron para cumplir un ideal. Puesto que toda utopía es también una crítica a lo que no se ajusta a este ideal, el ver los fracasos da una visión más amplia de una época. De su ideología, sus recursos, sus gestiones y el desfase entre lo que se quería y se podía. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ

Bruclin junto al Manzanares

 
 
 
 
 
 
Paseo de los Melancólicos es un nombre muy bien puesto para un tramo que parece recoger la caída de la ciudad que va del parque de la Cornisa hasta el Manzanares. Hoy nos bajamos en Ópera para caminar desde el centro a esa periferia relativa formada por Paseo Imperial-Virgen del Puerto a un lado del río y los alrededores de Puerta del Ángel al otro. Y lo primero que cabe decir conforme se desciende desde las palaciegas y santas alturas (arriba quedan el Palacio Real y la Almudena) es que parece que el espíritu se repliega. Se entra en una disposición óptima para pensar, por ejemplo, en lo que está arriba y abajo, y en cómo el poder ha copiado a la geografía. EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ

viernes, 10 de abril de 2015

De 'Rojonia' a ciudad dormitorio (sobre la Ciudad de los Poetas)





«Ha conocido a Paco, a Luismi, a Cristina, a Cecilia...», le dice mi cicerone a su chica, y yo me siento como si fuera del barrio gracias a la familiaridad con la que me resuenan esos nombres. Hoy nos damos un paseo por la Ciudad de los Poetas, conocida como Saconia (en Valdezarza, distrito de Moncloa-Aravaca). EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ

jueves, 26 de marzo de 2015

Los límites de la ciudad






Me decía el otro día un buen amigo que los límites de la ciudad son mentales. Se refería a Madrid y a otras ciudades grandes, y además hablaba desde el punto de vista del peatón. Para quien conduce, los límites de la urbe quedan más o menos claros gracias a las señalizaciones de las carreteras. Ahora bien, si dejamos aparcado el coche y tratamos de salir de la ciudad a pata, ¿se puede decir dónde empieza y termina Madrid exactamente, en todos y cada uno de sus puntos? ¿Y cómo de fácil, o de difícil, es salir de la ciudad andando?  EL ARTÍCULO SIGUE AQUÍ